martes, 20 de julio de 2010

Knockin' on Kubrick's Door

Ali Jabbar

Buscando historias literarias para adaptar, recordé una vieja anécdota contada por la asistente personal de Stanley Kubrick, que tiene como protagonista al "Ermitaño".

Cuenta la mujer que una vez Stanley se encerró en su despacho a leer cientos de novelas en busca de una historia para llevar a la pantalla. Al cabo de unos minutos, quince para ser más exactos, se escuchó un fuertes golpe sobre la puerta. Sobresaltada, la mujer se comunicó al interior del despacho.

-Está todo bien señor kubrick-
-Sí. Estoy trabajando, no me moleste!!!-

Según pasaban los días, de manera sistemática y estruendosa, la madera del pórtico volvía a estallar, cada quince minutos, en una seca y atronadora explosión. La causa de "resonante" suceso se debía a la furia incontenible del propio Kubrick, quien del otro lado avanzaba en la lectura de las primeras páginas de una novela y, al cabo de la décima hoja, si no hallaba atractivo alguno o simplemente se agotaba de palabrería inútil, tomaba el libro y lo lanzaba, furibundo contra su puerta.
Durante largas jornadas, Kubrick castigó la puerta se su despacho, irritado, disconforme y decepcionado por la ausencia de un relato que colmara sus expectativas. Hasta que un día el ruido cesó. Durante una, luego dos y hasta tres horas seguidas. Finalmente, el Hombre abandonó su guarida y arrojó un libro sobre el escritorio de su secretaria.

- Averigüe por los derechos de esta novela. Vamos a hacer una película-

Luego se marchó.
La mujer, ya desacostumbrada al sosiego, no tardó en reconocer que el libro que reposaba sobre el escritorio era "El Resplandor", obra de un tal Stephen king.

Curiosa anécdota sin moraleja, habitual en el genio de Kubrick, que deja otra enseñanza de vida para el cineasta aprendiz.
Lamento decir, aunque sin culpas, que todavía no encuentro lo que busco. Tendré que seguir, a pesar de los libros estrellados, y para desgracia de mi puerta.

.

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails